Es posible dar seguimiento al empleo del sector primario en México a través de dos fuentes principales. Una de ellas son las Encuestas Nacionales de Ocupación y Empleo (ENOE), levantadas trimestralmente por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que capturan información representativa del país, incluidas localidades rurales con menos de 2500 habitantes. La otra fuente corresponde a los registros administrativos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que reportan de forma mensual el número de trabajadores afiliados desde 2007.
Si bien en años recientes se han comenzado a publicar cifras adelantadas de la ENOE de forma mensual, estas aún no ofrecen suficiente desagregación ni cuentan con una serie histórica lo suficientemente larga como para contextualizar adecuadamente las fluctuaciones del empleo del sector primario. En este sentido, la información mensual del IMSS resulta valiosa, ya que permite detectar cambios oportunos y patrones regionales en la dinámica del mercado laboral. Sin embargo, su principal limitante es que la proporción del empleo formal es menor en el sector primario, debido a su alta informalidad y rotación estacional.
En la Figura 1 se muestra el comportamiento general del empleo según la ENOE y los datos administrativos del IMSS. Aunque la formalidad (ENOE) y permanencia (IMSS) no son equivalentes, ambas capturan dimensiones asociadas a la estabilidad laboral. En este análisis, se entiende por empleo formal aquel que se realiza en unidades económicas formales o bajo un vínculo laboral reconocido en el marco legal vigente; mientras que el empleo informal corresponde a ocupaciones sin acceso a seguridad social o sin una relación laboral plenamente reconocida. Por su parte, los empleos eventuales en el IMSS corresponden a relaciones de trabajo para una obra determinada o por tiempo determinado, en los términos de la Ley Federal del Trabajo. Bajo la hipótesis de mayores costos de rotación y, potencialmente, de diferenciales salariales compensatorios en empleos temporales, es plausible que el empleo formal se comporte de manera más cercana al empleo permanente que al eventual.
El empleo total reportado por la ENOE presenta una trayectoria de crecimiento similar a la del empleo total registrado por el IMSS, aunque con un patrón estacional distinto. Mientras que el número de afiliaciones al IMSS tiende a alcanzar su máximo anual hacia marzo —coincidiendo con las cosechas de otoño-invierno (OI)—, el empleo formal captado por la ENOE suele alcanzar su punto más alto en octubre, durante el ciclo agrícola primavera-verano (PV). Esta diferencia puede deberse a que el empleo registrado en el IMSS refleja predominantemente a empresas de mayor escala y tecnificación, cuya producción se concentra en el ciclo de otoño-invierno (OI) —con cosecha hacia marzo— y suele contar con recursos para contratar trabajadores con seguridad social. Por su parte, la ENOE captura el empleo total desde los hogares, incluyendo tanto el sector formal como el informal, y recoge con mayor intensidad la ocupación generada en actividades de menor escala —como la agricultura de temporal del ciclo primavera-verano (PV)—, lo que explica que su máximo se alcance en octubre.
Por otro lado, debido al elevado nivel de informalidad en el país, el comportamiento del empleo total en la ENOE ha estado históricamente determinado por la dinámica del empleo informal. No obstante, a partir de 2022 se observa la apertura de una brecha entre ambas series, lo cual sugiere una reducción relativa de la informalidad o al menos un rezago en su crecimiento frente al empleo formal.
Asimismo, se identifica una reconfiguración estructural del empleo en el sector primario: los empleos eventuales en el IMSS han sido progresivamente reemplazados por empleos permanentes. En marzo de 2020, el empleo permanente representaba aproximadamente el 57.97% del total de afiliados; con cifras a marzo de 2026, esta participación ha aumentado en 6.01 puntos porcentuales, como se muestra en la Figura 2.
A pesar de que el comportamiento del empleo informal (ENOE) y el empleo eventual (IMSS) responden a patrones estacionales distintos, estos cambios estructurales del mercado laboral son consistentes en ambas fuentes. También es alentador observar un crecimiento sostenido del empleo formal y permanente durante el periodo analizado. Este último muestra una trayectoria más robusta, lo cual es de esperarse, ya que no todos los trabajadores formales se encuentran registrados en el IMSS, especialmente aquellos en otros regímenes de seguridad social.